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jueves, 23 de abril de 2026

La ermita de San Isidro de Nerja, un bien público inmatriculado por el Obispado de Málaga, recupera la titularidad municipal




Ermita de San Isidro actual formando parte del antiguo cementerio de Maro



Desde 1963 el pueblo de Nerja celebra una romería cada 15 de mayo, festividad de San Isidro Labrador. Ese día, por la mañana, tras oficiarse una misa en la iglesia parroquial de El Salvador, la imagen del santo es trasladada a su ermita en una carreta tirada por bueyes, siendo acompañada por los romeros, quienes, al llegar al fin de la peregrinación, disfrutan de una jornada campestre y festiva. Hasta 1983 el pueblo subía a una ermita situada en el cerro de los Cancharrales, enclavado en la vega, en la parte occidental del término municipal, pero en 1984 se produjo un cambio de lugar, celebrándose la romería ese año y en lo sucesivo en el entorno de la Cueva de Nerja, donde se construyó otra ermita destinada a san Isidro a la que vamos a dedicar estas líneas.


Antigua ermita de San Isidro en el cerro de los Cancharrales (fuente: Wikiloc)


La actual ermita de San Isidro forma parte del antiguo cementerio de Maro, localidad distante 5 km de Nerja y perteneciente a su término municipal. Este cementerio fue construido por el Ayuntamiento de Nerja entre 1901 y 1903 en unos terrenos municipales situados al pie de la sierra, en el paraje denominado Fuente del Perro, siendo bendecido el día 2 de enero de 1904. Para su construcción los vecinos de Maro aportaron gratuitamente todas las peonadas necesarias. 


Antiguo cementerio de Maro en la década de 1970. Foto de Agapito Sanchidrián, cortesía del Museo de Nerja


El cementerio fue proyectado por Francisco Cantarero Martín, es de planta cuadrada de unos 22 m de lado, con tapias de mampostería enlucida de 0,50 m de espesor que se elevan hasta una altura de 2,40 m, estando su cara externa profusamente grabada con figuras de bastones, cruces y algunas otras. La fachada principal está orientada al sur y en ella se abre la puerta de acceso, con arco de medio punto, flanqueada por pilastras dóricas, duplicadas también en los extremos de la fachada; en el lado norte, sobresaliendo de la línea de fachada, había dos estancias adosadas de 3×4 m; una de ellas, situada al oeste, se usaba como osario, mientras que la otra pudiera haber sido utilizada como almacén o dedicada a depósito. Todos los enterramientos eran sepulturas en la tierra y no existían nichos. Cantarero había planeado inicialmente unas dimensiones algo mayores y, además, había previsto construir una capilla en una de las dos habitaciones citadas que definitivamente no se hizo (1). A los pocos años de su instalación, presumiblemente en la década de 1910, el cementerio de Maro se abandonó como lugar de enterramiento y en la década de 1950 ya se habían trasladado al cementerio de Nerja todos los restos, salvo los del osario. La propiedad del Ayuntamiento de Nerja sobre el cementerio de Maro está documentada en el Archivo Municipal de Nerja, figurando, entre otros, en las Hojas de Registro Fiscal del año 1922 y en el apartado de inmuebles urbanos propiedades y derechos del Ayuntamiento inserto en el Presupuesto municipal ordinario de 1987 (2).

Descubierta la Cueva de Nerja en enero de 1959 y abierta al público en junio de 1960, el conservador de la misma, Pablo Solo de Zaldívar, visitó el cementerio ruinoso, del que solo se mantenían en pie los muros, habiéndose perdido la techumbre de las dos estancias (3). El entonces alcalde de Nerja, Antonio Millón Ramírez, propuso construir en su emplazamiento un almacén (4), mientras que el conservador de la Cueva, para detener el avance de su deterioro, era partidario de construir en él una capilla que sirviera para el culto cristiano los días de precepto (5). Sin embargo, aunque Solo de Zaldívar propuso en distintas ocasiones iniciar los trámites para ello, su idea no se llevó a la práctica.

Fue en abril de 1984 cuando la Comisión Municipal Permanente del Ayuntamiento acordó que ese año la romería de San Isidro se celebrara en los exteriores de la Cueva de Nerja, y así se hizo (6). Al no existir en aquel lugar una ermita dedicada al santo que diera sentido a la romería y justificara el cambio de ubicación, se planteó la construcción de una en el antiguo cementerio de Maro. El asunto se vio en la Comisión Municipal Permanente, así como en la Comisión Permanente y en la Junta Plenaria del Patronato de la Cueva de Nerja, un organismo creado en 1960 para la dirección y gestión de la cavidad. 

En la reunión de la Junta Plenaria del citado Patronato del día 18 de agosto de 1984, unos meses después de celebrarse la romería en su nueva ubicación, el alcalde de Nerja, Antonio Villasclaras Rosas, propuso que en el antiguo cementerio de Maro se hiciera una capilla dedicada a San Isidro, acordándose que en la siguiente reunión se estudiara la posibilidad de su construcción (7). En distintas sesiones de la Comisión Permanente y de la Junta Plenaria del Patronato se fue perfilando el asunto, disponiéndose finalmente la construcción de la ermita según planos del arquitecto municipal, aunque aclarándose que 

«por sus muchas obligaciones ya que es también Arquitecto de la Mancomunidad de la Costa del Sol Oriental, dicho técnico no había presentado el proyecto definitivo y sí un avance que no se ajusta al recinto del viejo cementerio de Maro, proponiendo que las obras las supervise el Aparejador del Ayuntamiento de Nerja y los estudios técnicos los lleve a cabo una oficina especializada» (8). 

También se acordó que los gastos de la construcción fueran costeados a medias entre el Ayuntamiento de Nerja y el Patronato de la Cueva. En la sesión de la Junta Plenaria del Patronato celebrada el 10 de junio de 1986 se informó de la finalización de «la construcción de la Capilla de San Isidro, […], y cuyo importe ha sido sufragado por mitad entre el Patronato y el Ayuntamiento de Nerja. Igualmente se han acondicionado los alrededores de la misma» (9). El diario malagueño Sur, en su edición del día 4 de agosto de 1986 informaba de que 

«con motivo de los festivales internacionales de la Cueva de Nerja se han inaugurado una serie de mejoras en el complejo creado alrededor de la misma. El gobernador civil y presidente del patronato, Plácido Conde Estévez, a quien acompañaban el alcalde de Nerja, Antonio Villasclaras, y demás miembros de la junta de gobierno del referido patronato, inauguraron, en primer lugar, la ermita de San Isidro, construida en el antiguo cementerio de Maro, obras financiadas por el Ayuntamiento y patronato, para después recorrer el parque infantil y las demás instalaciones que han tenido unas notables mejoras» (10).


Recorte de prensa con la noticia de la inauguración de la ermita de San Isidro publicada en el diario malagueño Sur el 4 de agosto de 1986. Archivo de José A. Pascual Navas, cortesía del Museo de Nerja


La ermita se había construido aprovechando las dos estancias situadas en la cara norte del antiguo cementerio dedicadas a almacén y osario, aunque ampliando su planta. Tiene una superficie de unos 66 my consta de un espacio central de forma cúbica, rematado por un cimborrio, en cuyo fondo se encuentra la hornacina que alberga la imagen del santo titular, situándose a ambos lados sendas estancias. El coste de la misma, incluidas las obras de adecentamiento y embellecimiento del antiguo cementerio de Maro, ascendió a 3.981.188 pesetas, cantidad que fue aportada, como se ha dicho, en un 50% por el Ayuntamiento de Nerja y en otro 50% por el Patronato de la Cueva de Nerja (11).

Esta ermita de San Isidro y el antiguo cementerio de Maro en el que se inscribe se encuentran dentro de la zona delimitada del BIC de la Cueva de Nerja establecida por la Junta de Andalucía en el Decreto 191/2006, de 31 de octubre (12). No obstante, desde 1968, dicha zona estaba protegida por la legislación estatal al formar parte del Paraje pintoresco los alrededores de Maro-Cueva de Nerja (13) que se convirtió en Bien de Interés Cultural en virtud de la Disposición transitoria octava de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español


La ermita de San Isidro, un bien público del Municipio de Nerja, construida, como hemos visto, por su Ayuntamiento y sufragada a partes iguales por el mismo y por el Patronato de la Cueva de Nerja, y de cuyo mantenimiento se hace cargo. Por tanto, el Ayuntamiento nerjeño es el propietario de la ermita, no solo por haberla construido en un inmueble de su propiedad, sino también por ser parte inseparable del antiguo cementerio de Maro del que no consta que como titular la haya segregado. En el año 2008 fue inmatriculada por el Obispado de Málaga en el Registro de la Propiedad, sin que se conozca la existencia de donación o cesión por parte del Ayuntamiento de Nerja, convirtiéndose de esta manera en titular de la misma. Una inmatriculación es la primera inscripción de un bien realizada en el Registro de la Propiedad y quien la hace se convierte en su titular al considerar que le pertenece. Las inmatriculaciones realizadas por la Iglesia católica entre 1998 y 2015 fueron hechas en gran parte, y la de la ermita de San Isidro debió de serlo también, al amparo del artículo 206 de la Ley Hipotecaria de 1946. Dicho artículo dispone que 

«El Estado, la Provincia, el Municipio y las Corporaciones de Derecho público o servicios organizados que forman parte de la estructura política de aquél y las de la Iglesia Católica, cuando carezcan del título escrito de dominio, podrán inscribir el de los bienes inmuebles que les pertenezcan mediante la oportuna certificación librada por el funcionario a cuyo cargo esté la administración de los mismos, en la que se expresará el título de adquisición o el modo en que fueron adquiridos».

Cincuenta años después se modificó la redacción del artículo 206 de la Ley Hipotecaria, pero no se derogó, añadiéndosele un segundo párrafo que dice:

«Mediante certificación administrativa, librada en los términos indicados en el párrafo anterior y con los demás requisitos en cada caso establecidos, podrán inscribirse la declaración de obra nueva, mejoras y división horizontal de fincas urbanas, y, siempre que no afecten a terceros, las operaciones de agrupación, división, agregación y segregación de fincas del Estado y de los demás entes públicos estatales certificantes».

La Ley Hipotecaria de 1946 precisó de un reglamento de aplicación que se dio por medio de un decreto promulgado el año siguiente en el que se exceptuaba de la inscripción los «templos destinados al culto católico». Esta excepción fue eliminada cincuenta y un años después, en 1998.

Es decir, con una certificación del ordinario, la Iglesia católica podía incribir como suyos en los Registros de la Propiedad los bienes que así considerara y de los que no dispusiera de «título escrito de dominio», aunque, según se indica en el citado artículo 206, en dicha certificación se debía expresar «el título de adquisición o el modo en que fueron adquiridos». En consecuencia, la Iglesia católica hizo uso de estas disposiciones y en el periodo comprendido entre 1998 y 2015, inmatriculó a su nombre una gran cantidad de bienes que no figuraban inscritos en los Registros de la Propiedad. En 2015 fue modificado el artículo 206 de la Ley Hipotecaria, dándosele una nueva redacción en la que se elimina cualquier referencia a la Iglesia católica. Con ello se puso fin al proceso de inmatriculaciones realizadas por la Iglesia al amparo del citado artículo.

El día 22 de abril del presente año 2026 el Ayuntamiento de Nerja anunciaba en su perfil de Facebook  que por parte del alcalde, José Alberto Armijo, y del Obispado de Málaga se ha procedido a la firma ante notario de la escritura de cancelación de la ermita de San Isidro, y que «tan pronto se disponga de la copia autorizada de dicha escritura se realizarán los trámites registrales correspondientes». Han sido necesarios dos largos años de negociaciones entre el Ayuntamiento de Nerja y el obispado de Málaga, el interés del alcalde de Nerja  por conseguir la anulación de la inmatriculación  de manera, digamos,”amistosa", la investigación y aportación de documentación acreditativa de la titularidad municipal por parte de historiadores, entre los que me encuentro, y la contribución fundamental de la Asociación Entre Cañas que durante todo este periodo de tiempo no ha dejado de denunciar el caso públicamente en cuantos foros ha tenido acceso y de interesarse por él ante las autoridades municipales.

 
El antiguo cementerio de Maro en la actualidad




1. (A)rchivo (M)unicipal de (N)erja, Expediente del cementerio de Maro, Leg. H-43, doc. 3.

2. A. M. N., Hojas de Registro Fiscal, año 1922, hoja n.º 1.465, y en el Inventario de inmuebles urbanos del Ayuntamiento inserto en el leg. Intervención. Presupuesto ordinario 1987. Sign. 853.

3. Solo de Zaldívar Yébenes, Pablo, «Los cruciformes del cementerio de Maro, en Nerja (Málaga)», Jábega n.º 71, pp. 3-14.

4. Libro de Actas de la Junta Plenaria del Patronato de la Cueva de Nerja del año 1960, sesión del día 23 de julio, fol. 8 r.

5 Libros de Actas de la Junta Plenaria del Patronato de la Cueva de Nerja del año 1968, sesión del día 23 de marzo, fol. 58 r, y del año 1974, sesión del día 9 de enero, fol. 71 r.

6. A. M. N., Libro de Actas de la Comisión Municipal Permanente del año 1984, sesión del día 26 de abril, fols. 117 r y 117 v.

7. Libro de Actas de la Junta Plenaria del Patronato de la Cueva de Nerja del año 1984, sesión del día 18 de agosto, fol. 52 r.

8. Libro de Actas de la Junta Plenaria del Patronato de la Cueva de Nerja del año 1985, sesión del día 19 de junio, fol. 71 r.

9. Libro de Actas de la Junta Plenaria del Patronato de la Cueva de Nerja del año 1986, sesión del día 10 de junio, fol. 87 r.

10. Sur, 4 de agosto de 1986.

11. A. M. N., Libro de Actas de la Comisión Municipal Permanente de 1987, sesión de 23 de febrero, fols. 192 r-192 v.

12. Decreto 191/2006, de 31 de octubre, por el que se declara Bien de Interés Cultural, con la categoría de Zona Arqueológica, la Cueva de Nerja (Málaga).

13. Decreto 1.288/1968, de 11 de mayo, por el que se declara Paraje pintoresco los alrededores de Maro-Cueva de Nerja, en la provincia de Málaga.

14. Artículo 144 de la Ley 13/1996, de 30 de diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y de Orden Social. 

domingo, 27 de julio de 2025

Una mirada a la Nerja del pasado a través de las fotografías estereoscópicas de Vicente León Callejas


Vicente León Callejas. Uno de los dos positivos de Una plaza. Nerja, 1919. Junta de Andalucía. Archivo del Patronato de la Alhambra y Generalife. Colección de Fotografías, Sig. DAA-USD/16079. @rchivAWeb, 
https://ws096.juntadeandalucia.es/archivaWeb/visor/93726100





En el Archivo del Patronato de la Alhambra y Generalife, Colección de Fotografías, se conserva el archivo fotográfico de Vicente León Callejas, pintor y fotógrafo granadino. Esta colección fotográfica ha sido digitalizada y puesta a disposición del público en la página @rchivAWeb de la Junta de Andalucía.


Vicente León Callejas, nacido en Granada en 1869, formó parte del círculo de artistas que ejercieron su actividad en aquella ciudad a finales del siglo XIX y en las primeras décadas del XX. Se desenvolvió en el mundo del arte y de la cultura, relacionándose con pintores como José María Rodríguez Acosta, Rafael Latorre Viedma y José María López Mezquita; con escultores como Pablo Loayza Gutiérrez, y con fotógrafos como Arturo Cerdán y Rico, Rafael Señán González y Rafael Garzón Rodríguez, entre otros. En este ambiente tuvo una gran importancia como dinamizador cultural el Centro Artístico, Literario y Científico de Granada, institución privada creada en 1885, que en 1912 estableció una Sección de Fotografía. Vicente León fue retratado por el caricaturista Antonio López Sancho en la caricatura colectiva que hizo del momento en que caía la lluvia durante una de las actuaciones del Concurso de Cante Jondo celebrado en Granada los días 13 y 14 de junio de 1922, junto a Manuel de Falla, Fernando de los Ríos, Federico García Lorca, Manuel Ángeles Ortiz, Hermenegildo Lanz, Santiago Rusiñol e Ignacio Zuloaga, entre otros.



Antonio López Sancho. Caricatura grupal de una de las sesiones del Concurso de Cante Jondo celebrado en Granada los días 13 y 14 de junio de 1922 (Vicente León Callejas está señalado con una flecha roja)


Los fotógrafos de la Granada del tiempo de Vicente León Callejas cultivaron muy especialmente la fotografía turística y documental, tomando vistas de monumentos de la ciudad, sobre todo de la Alhambra, y de otros lugares y paisajes. En este sentido el papel del citado Círculo Artístico fue fundamental como promotor de la práctica excursionista. Vicente León realizaría infinidad de fotos de viaje, no solo de lugares próximos a su ciudad, sino también de otros de la geografía española y del extranjero, tomadas con cámara estereoscópica. Eran estas unas cámaras provistas de dos lentes separadas una de la otra aproximadamente 65 milímetros que contaban con un solo obturador, de manera que se obtenían a la vez dos fotografías prácticamente idénticas. Había que verlas con un visor especial, un aparato llamado estereoscopio, con el que cada ojo captaba una de las dos fotografías que se fusionaban en el cerebro del espectador formando una sola, consiguiéndose con ello un efecto tridimensional.  De todas ellas vamos a tratar aquí las que tomó en Nerja. Son fotos estereoscópicas con dos positivos monocromos sobre soporte de vidrio con emulsión de gelatino-bromuro de plata que presentan unas medidas de 107x44 mm. 



Cámara estereoscópica. Ca. 1860-1865. J. H. Dalmeyer, optician, Londres. Oporto. Centro Portugués de Fotografía



Vicente León Callejas recorrió en varias ocasiones la costa entre Torre del Mar y Nerja en dirección a la la costa granadina. Hay doce fotografías suyas del recorrido y diez de vistas del pueblo de Nerja (dos de ellas están duplicadas con distinto nombre), tomadas entre 1907 y 1919. Son muy interesantes, pues ofrecen vistas urbanas y paisajísticas de la Nerja de las dos primeras décadas del siglo XX que permiten ir completando la imagen que se tenía de la localidad de aquel tiempo.


La primera por orden cronológico lleva por título Puerta de paso (Sig. DAA-USD/12894) y data de 1907. Se trata del conocido en Nerja como Boquete de Calahonda que, bajo el edificio de la antigua Casa Consistorial, conecta la calle Puerta del Mar con la bajada a dicha cala, donde antaño varaban barcos de pesca, existían saladeros y casas y algunas huertas.



Vicente León Callejas. Puerta de paso. Nerja, 1907. Junta de Andalucía. Archivo del Patronato de la Alhambra y Generalife, Colección de Fotografías, Sig. DAA-USD/12894. @rchivAWeb, 
https://ws096.juntadeandalucia.es/archivaWeb/visor/93613674


De 1908 es la Vista panorámica (Sig. DAA-USD/12893) que muestra en primer término un huerto situado sobre la bajada a la playa del Salón, solar ocupado hoy por la Terraza Bar Cochran’s, y al fondo la punta de los Cangrejos en la que se erige la fábrica azucarera La Independencia (también llamada San Clemente y popularmente conocida como fábrica de los Cangrejos) con su chimenea, edificio demolido hace décadas. A la derecha del edificio fabril se encuentra el caserón perteneciente a la familia Ferrándiz (conocido décadas despues por el nombre de chalet de las Monjas), igualmente demolido, en cuyo solar se levantan actualmente varios edificios de apartamentos.



Vicente León Callejas. Uno de los positivos de Vista Panorámica. Nerja, 1908. Junta de Andalucía. Archivo del Patronato de la Alhambra y Generalife, Colección de Fotografías, Sig. ADD-USD/12893. @rchivAWeb,
https://ws096.juntadeandalucia.es/archivaWeb/visor/93613673
 


En 1909 Vicente León fotografió Vista de paisaje (Sig. DAA-USD/12895), una formación rocosa difícil de identificar, en parte debido a que fue realizada a contraluz, y Vista del Balcón de Europa (Sig. DAA-USD/12892), erróneamente localizada en Almería en los datos identificativos que hay escritos en ella. Esta última está tomada desde el lado de poniente del paseo Balcón de Europa (aproximadamente donde actualmente se encuentra la terraza con veladores del Hotel Balcón de Europa) y en ella pueden verse, en primer término una serie de bancales en terraza; abajo, parte de la playa de la Caletilla; a continuación, el estrecho camino que, bordeando un muro, desciende hasta la playa del Salón, y, al fondo, las anteriormente citadas punta de los Cangrejos y fábrica azucarera La Independencia con su chimenea. El título no se corresponde con lo que representa y en lugar de Vista del Balcón de Europa, debiera llamarse Vista desde el Balcón de Europa.



Vicente León Callejas. Vista del Balcón de Europa (?). Nerja, 1909. Junta de Andalucía. Archivo del Patronato de la Alhambra y Generalife, Colección de Fotografías, Sig. DAA-USD/12892. @rchivAWeb,
https://ws096.juntadeandalucia.es/archivaWeb/visor/93613672


El 4 de septiembre de 1916 está fechada la fotografía que lleva por título En la puerta del parador (Sig. ADD-USD/14213). Es la única de Nerja tomada ese año por Vicente León y debió hacerla en una parada de descanso en la ruta de Torre del Mar a Almuñécar que sí fotografió, captando el carruaje en el que viajaba y una serie de personas; lógicamente, el fotógrafo no se ve, pues es el que toma la fotografía. Ese era entonces el punto de parada del transporte de viajeros tirado por caballerías y posteriormente siguió siendo el de los autobuses de línea hasta su desplazamiento al estacionamiento actual. Obviamente, no se trata del Parador de Turismo de Nerja que fue inaugurado en 1965, sino del Parador de San Francisco, posada existente entonces en la esquina de la plaza de la Ermita y la cuesta del Ingenio, en la travesía urbana de la carretera de Málaga a Almería.



Vicente León Callejas. En la puerta del parador. Nerja, 1916. Junta de Andalucía. Archivo del Patronato de la Alhambra y Generalife, Colección de Fotografías, Sig. DAA-USD/14213. @rchivAWeb,
https://ws096.juntadeandalucia.es/archivaWeb/visor/93637092


El mes de julio de 1919 Vicente León Callejas hizo cinco fotografías de Nerja:


Playa de Nerja; en el centro casa de los carabineros (Sig. DAA-USD/12619). Se trata de la playa de Calahonda, a la que se accede a través del Boquete de Calahonda, que  Vicente León había denominado ‘Puerta de paso’ en su fotografía de 1907. Pueden verse varadas en la playa las barcas de pesca que tanto abundaban entonces, las casas y saladero, así como la casa de Carabineros  allí situada para el control de los desembarcos. Nada de eso existe en la actualidad. Al fondo puede apreciarse el lado de levante del paseo Balcón de Europa, espacio habilitado totalmente para uso público en la década de 1830.



Vicente León Callejas. Playa de Nerja; en el centro casa de los carabineros. Nerja, 1919. Junta de Andalucía. Archivo del Patronato de la Alhambra y Generalife, Colección de Fotografías, Sig.DAA-USD/12619. @rchivAWeb,
https://ws096.juntadeandalucia.es/archivaWeb/visor/93613399


Playa de Nerja (Sig. DAA-USD/12618). Fotografía de la playa de Carabeíllo por su extremo de poniente con una barca de pesca. El fotógrafo se ha situado de espaldas a la contigua playa de Burriana.



Vicente León Callejas. Playa de Nerja, 1919. Junta de Andalucía. Archivo del Patronato de la Alhambra y Generalife, Colección de Fotografías, Sig. DAA-USD/12618. @rchivAWeb,
https://ws096.juntadeandalucia.es/archivaWeb/visor/93613398


Una plaza de Nerja (Sig. DAA-USD/16079). La fotografía muestra a dos mujeres que cogen agua de una fuente situada en un extremo que se ensancha de la calle Puerta del Mar del que arrancan tres calles. A la izquierda, la calle Pintada en la que se puede apreciar la casa de tres alturas con cierro acristalado en uno de sus balcones, conocida hoy como Casa Kronox; a la derecha, el comienzo de la calle Almirante Ferrándiz, popularmente llamada por su antiguo nombre: calle Cristo; y más a la derecha, la esquina de la casa número 1 de la calle Carabeo, donde vivía Alejandro Bueno García, historiador y, posteriormente, en 1927, alcalde de Nerja. La perspectiva urbana y la presencia de las mujeres y de varias personas más situadas en distintos puntos permitía dotar de más verosimilitud a la tridimensionalidad de la imagen cuando fuera vista a través del estereoscopio. Esta misma toma es la de la fotografía titulada Una fuente pública (Sig. DAA-USD/12617).



Vicente León Callejas. Una plaza. Nerja, 1919. Junta de Andalucía. Archivo del Patronato de la Alhambra y Generalife, Colección de Fotografías, Sig. DAA-USD/16079. @rchivAWeb,
https://ws096.juntadeandalucia.es/archivaWeb/visor/93726100


Balcón de Europa (Sig. DAA-USD/15711) muestra un fragmento del mirador Balcón de Europa con su pretil-banco y barandilla de forja por su lado de poniente y dos de las palmeras aún de poca altura que, traídas de Elche, habían sido plantadas en 1897. Obsérvese el suelo, entonces de tierra prensada, pues hasta 1930 no se pavimentaría.


Vicente León Callejas. Balcón de Europa. Nerja, 1919. Junta de Andalucía. Archivo del Patronato de la Alhambra y Generalife, Colección de Fotografías, SIG. DAA-USD/15711. @rchivAWeb,
https://ws096.juntadeandalucia.es/archivaWeb/visor/93651170



Posada de San Francisco, donde me hospedé (Sig. DAA-USD/12616) es una imagen completa del ‘Parador’ cuya puerta figuraba en la fotografía de 1916. Aunque aquí se le denomine posada, lo que en realidad era, su nombre oficial era Parador de San Francisco, como puede leerse en el letrero colocado en su fachada lateral. Como dijimos, se encontraba en la plaza de la Ermita con la cuesta del Ingenio, en la travesía urbana de la carretera de Málaga a Almería. Hasta hace unas décadas hubo en ese lugar un Hostal San Francisco, hoy denominado Hostal La Ermita; también hay una oficina de Correos. Aunque la foto es monocroma, se puede apreciar el uso del color (abundaban el rojo óxido, el ocre y el azul) en las fachadas de las casas, reservándose el blanco para los zócalos, los dinteles y jambas de puertas y ventanas, zonas que había que blanquear con más frecuencia.



Vicente León Callejas. Posada de San Francisco, donde me hospedé. Nerja, 1919. Junta de Andalucía, Archivo del Patronato de la Alhambra y Generalife, Colección de Fotografías, Sig. DAA-USD/12616. @rchivAWeb,
https://ws096.juntadeandalucia.es/archivaWeb/visor/93613396



lunes, 12 de mayo de 2025

El retablo de la ermita de Nuestra Señora de las Angustias de Nerja, un diseño de Fernando Prini Betés




Retablo de la ermita de Nuestra Señora de las Angustias de Nerja trazado por Fernando Prini Betés



El actual retablo de la ermita de Nuestra Señora de las Angustias de Nerja, situado en la capilla mayor, enmarcando la embocadura del camarín de la Virgen, fue trazado por Fernando Prini Betés (1961-2025). Hasta su fallecimiento, acaecido el día 11 de mayo del presente año 2025, Fernando Prini ha sido uno de los grandes diseñadores malagueños de arte religioso, especialmente, aunque no solo, del destinado a las cofradías. El diseño de magníficos tronos y andas, palios, estandartes y demás enseres procesionales, mantos y aderezo de imágenes de Vírgenes de Málaga y de otros lugares de Andalucía son obra suya. En ellos, partiendo de la tradición y de una estética que se ha ido fijando a través del tiempo, Prini ha realizado propuestas innovadoras, imprimiéndoles un sello particular que las hace reconocibles como obras suyas.



Fernando Prini Betés. Traza del retablo de la ermita de Nuestra Señora de las Angustias de Nerja



Como hemos dicho, el diseño del retablo que nos ocupa se debe a Fernando Prini; este fue realizado en 1986 en el taller sevillano del tallista Antonio Díaz, correspondiendo el dorado y policromado del mismo a Luis Sánchez. En la sacristía de la ermita se conservan las trazas del retablo con la siguiente leyenda: «Proyecto de Retablo para la Capilla de Ntra. Sra. de las Angustias, Patrona de Nerja (Málaga). Dibujó: Fernando Prini Betés. E. 1:40/3». Este diseño se inspira en el retablo barroco que la ermita tuvo hasta 1936 en que fue destruido y del que se conservan fotografías tomadas en las décadas de 1910 y 1930 que Prini debió conocer, aunque difiere de aquel.



Detalle de frutas y flores del retablo



El retablo es de estilo neobarroco, está realizado en madera tallada, dorada y policromada, y rematado por un ángel que porta un corazón con siete puñales, emblema de la Cofradía de las Angustias. Es del tipo denominado por G. Kubler retablo-camarín, cuya función es la de enmarcar la embocadura del escenario en que aparece la imagen titular, a la que proporciona una enorme aureola dorada, ajustándose completamente al muro noreste de la capilla mayor, bajo uno de los cuatro arcos torales al que se adosa. Se divide horizontalmente en banco, un cuerpo y ático, y verticalmente en tres calles. Toda la mazonería (elementos arquitectónicos del retablo) está tallada, dorada y policromada, empleándose como soporte el estípite adosado dividido en tres cuerpos: estípite sobre basa, pilar central y pilar con ensanchamiento inferior coronado por capitel corintio; la decoración, en relieve, es a base de rocalla, roleos, sartas de frutas y flores, y cabezas de querubines situadas en los estípites. En los nichos laterales se encuentran las imágenes de San Nicolás (lado del Evangelio) y Santa Teresa de Jesús (lado de la Epístola), reemplazando esta última a la deSanta Bárbara que se encontraba en el mismo lugar del retablo antiguo.



Querubín en uno de los estípites del retablo



La ermita de Nuestra Señora de las Angustias, un pequeño santuario terminado de construir y bendecido en 1720, de patronato municipal desde 1853 y declarado Bien de Interés Cultural en 2023, ha tenido distintos retablos. El primero debió ser fingido mediante una pintura mural, imitando todos los elementos arquitectónicos y decorativos propios de él, e incluyendo dos peanas para colocar las imágenes de San Nicolás y Santa Bárbara, advocaciones, además de la Virgen de las Angustias, a las que se consagró la ermita; este retablo formaría parte del primero de los programas decorativos de la misma. Con posterioridad a la década de 1730 se colocaría el segundo retablo, de madera tallada y dorada, del que dan testimonio algunas fotografías tomadas en las décadas de 1910 y 1930. A partir de 1936, en que fue destruido, y hasta 1986, en que se talló y ensambló el actual a partir de las trazas de Fernando Prini, la ermita careció de retablo, enmarcándose la embocadura del camarín con una sencilla moldura de madera y disponiéndose las imágenes de  San Nicolás y de Santa Teresa de Jesús sobre sendas peanas.



Retablo antiguo de la ermita destruido en 1936. Foto: Biblioteca de Cataluña. Archivo Editorial Albert Martín, C. 58, fot. 9.098